En 1925, Michael, uno de los
hijos de J.R.R. Tolkien, perdió en la playa su querido perrito de juguete
mientras estaban de vacaciones. Para consolarlo su padre inventó una historia
sobre un perro real que un mago transforma en un perro de juguete. Rover, el
perro, también conocido como Roverandom, es enviado a la luna por el "Mago
de la arena", y cuando no encuentra lo que busca en el lado oscuro de la
luna, lo manda al fondo del mar a que continúe buscando.
domingo, 14 de julio de 2019
domingo, 16 de junio de 2019
Mario Vargas Llosa - ¿Quién mató a Palomino Molero?
El cadáver del joven Palomino, un humilde soldado de
aviación y excelente cantante de boleros, aparece horriblemente torturado cerca
de la aldea peruana de Talara. El teniente Silva, hombre ingenioso que bebe los
vientos por la oronda esposa de un pescador local, y su ayudante el guardia
lituma se encargan de la investigación pero no logran la cooperación del
coronel Mindreau, jefe de la base aérea.
domingo, 12 de mayo de 2019
Herman Melville - Bartleby, el escribiente
Bartleby, el escribiente es una
de las narraciones más originales y conmovedoras de la historia de la
literatura. Melville escribió este relato a mediados del siglo XIX, pero por él
no parece haber pasado el tiempo. Nos cuenta la historia de un peculiar copista
que trabaja en una oficina de Wall Street. Un día, de repente, deja de escribir
amparándose en su famosa fórmula: «Preferiría no hacerlo».
Nadie sabe de dónde viene este
escribiente, prefiere no decirlo, y su futuro es incierto pues prefiere no hacer
nada que altere su situación. El abogado, que es el narrador, no sabe cómo
actuar ante esta rebeldía, pero al mismo tiempo se siente atraído por tan
misteriosa actitud. Su compasión hacia el escribiente, un empleado que no
cumple ninguna de sus órdenes, hace de este personaje un ser tan extraño como
el propio Bartleby.
domingo, 31 de marzo de 2019
Miguel Delibes - Viejas historias de Castilla la Vieja
Hay una manera de ser de pueblo
como hay una manera de ser de ciudad. En la ciudad las cosas cambian de prisa;
los altos edificios, las luces y los automóviles que no cesan, esconden como
pueden el apresuramiento atontado de la multidud, los gozos -si los hay- y las
penas, si te paras a pensar. Una ciudad pesa tanto que da pavor pensar en ella.
El pueblo está ahí, sumiso, apagado, mezclándose cada vez más con el color de
la tierra. ¿Que han pasado cuarenta y ocho años y vuelves de las Américas? ¿Y
qué? En Castilla no se cuenta por años sino por siglos, y allí estarán
esperándote, todo igual, las casas, los árboles, los campos agotados, las
gentes envejecidas, el arroyo que pasa entre cañizos y el polvillo de la trilla
pegado a los muros. Miguel Delibes sabe amar y sufrir su Castilla tan sola y
nos transmite en el primer relato de este libro la vuelta del emigrante a su
tierra, porque ser de un pueblo es un don de Dios. En la pequeña historia La
cada de la perdiz roja habla del Barbas, viejo filósofo castellano, escéptico y
enraizado a la tierra que conoce sin casi saberlo, las gentes y las perdices, y
si no hay más remedio dialoga con el autor. Diálogo claro, bello, que parece
venir rozado por el viento del fondo de los siglos.
domingo, 24 de febrero de 2019
Pedro Mairal - La uruguaya
Lucas
Pereyra, un escritor recién entrado en la cuarentena, viaja de Buenos Aires a
Montevideo para recoger un dinero que le han mandado desde el extranjero y que
no puede recibir en su país debido a las restricciones cambiarias. Casado y con
un hijo, no atraviesa su mejor momento, pero la perspectiva de pasar un día en
otro país en compañía de una joven amiga es suficiente para animarle un poco.
Una vez en Uruguay, las cosas no terminan de salir tal como las había planeado,
así que a Lucas no le quedará más remedio que afrontar la realidad.
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